
Dieciséis años después de tocar el cielo con las manos en Sudáfrica, la Selección de España volverá a jugar el partido más importante del planeta. Con una exhibición de carácter, orden táctico y contundencia, La Roja derrotó por 2-0 a Francia y se metió de lleno en la gran final de la Copa del Mundo 2026.
En un duelo de potencias europeas que prometía ser una batalla de ajedrez, el equipo español impuso sus condiciones desde el primer minuto. Anulando los circuitos creativos de «Les Bleus» y controlando el mediocampo con la posesión del balón como principal estandarte, España demostró por qué es uno de los máximos candidatos al título. La apertura del marcador llegó de los pies de Mikel Oyarzabal, quien capitalizó una brillante jugada colectiva para quebrar la resistencia gala y desatar el delirio de la marea roja en las tribunas.
Lejos de conformarse, España mantuvo el pie en el acelerador. La estocada final fue obra del lateral Pedro Porro, quien con una proyección letal selló el 2-0 definitivo, sepultando cualquier esperanza de reacción del conjunto francés, que lució desdibujado y sin respuestas ante la superioridad de su rival.
Ahora, con el boleto asegurado para la segunda definición mundialista de su historia, España se sienta a esperar con tranquilidad. Su rival saldrá del vibrante choque de estilos e historia que protagonizarán Argentina e Inglaterra en la otra llave de semifinales. El sueño de la segunda estrella está más vivo que nunca; La Roja está a un solo paso de la gloria eterna.
FM TODO MUSICA SAN JUAN – ARGENTINA!