Rescatan con vida a Hernán Gil tras resistir 175 horas bajo las ruinas del terremoto en Venezuela. Video

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Rescatan con vida a Hernán Gil tras resistir 175 horas bajo las ruinas del terremoto en Venezuela
Rescatan con vida a Hernán Gil tras resistir 175 horas bajo las ruinas del terremoto en Venezuela

 

El vigilante de 43 años permaneció sepultado más de una semana en Catia La Mar dentro de su garita de seguridad. Tras una titánica y compleja operación internacional de rescate que se extendió por 114 horas consecutivas, especialistas de siete países lograron extraerlo con vida y en condición estable. «Es un verdadero milagro», expresó su esposa.

En medio de la profunda devastación que sufren el norte de Venezuela y el estado La Guaira tras el azote de dos destructivos terremotos, una luz de esperanza conmovió al mundo entero. A las 9:20 de la mañana, un aplauso unánime rompió el silencio de los escombros en Catia La Mar: Hernán Gil, un vigilante que llevaba más de siete días desaparecido bajo toneladas de concreto, fue rescatado con vida.

El operativo se convirtió en una de las hazañas de supervivencia y salvamento más extremas de la historia reciente de la región, desafiando todos los límites del tiempo y la resistencia humana.

Atrapado en su puesto de trabajo

Hernán Gil se encontraba cumpliendo sus funciones habituales de vigilancia cuando los violentos movimientos telúricos sacudieron la costa venezolana. La fuerza del sismo desplazó de forma violenta la garita de seguridad donde el hombre se resguardaba, la cual terminó sepultada y aprisionada de manera milagrosa en un vacío estructural, rodeada por enormes bloques de hormigón y vigas colapsadas del edificio.

Al confirmarse que Hernán emitía señales de vida, se activó una carrera contrarreloj que mantuvo en vilo a su esposa, Gusbimar González, y a toda la comunidad local.

 Milagro en Venezuela: rescataron con vida a Hernán Gil tras 175 horas

Un puente de vida bajo el concreto

La complejidad del colapso obligó a estructurar una operación multinacional de alta ingeniería de rescate. Brigadas de especialistas provenientes de Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Portugal, México, Chile y Venezuela unificaron sus comandos para excavar de forma simultánea a través de túneles y accesos en diferentes puntos críticos de la estructura inestable.

A pesar de los peligros de nuevos derrumbes por las réplicas, los rescatistas lograron establecer una línea de contacto directo con Hernán días antes de sacarlo a la superficie. A través de este conducto táctico, el personal médico y de salvamento implementó maniobras críticas de soporte vital:

  • Suministro de oxígeno: Se instaló un tubo flexible para inyectarle aire fresco de manera continua hacia el espacio confinado.

  • Soporte nutricional: Mediante una sonda fina, se le administró hidratación constante, azúcar y soluciones electrolíticas.

  • Monitoreo de signos: Estas intervenciones permitieron estabilizar sus funciones metabólicas básicas y mantenerlo consciente durante las últimas 114 horas de excavación.

El reencuentro y la asistencia médica

Al momento de su extracción definitiva, los equipos médicos informaron que, pese al extremo desgaste físico y psicológico derivado del encierro prolongado, Hernán Gil se encontraba clínicamente estable y fuera de peligro inmediato. El paciente fue inmovilizado y trasladado bajo estrictos protocolos de emergencia a un centro de salud para su evaluación y rehidratación clínica profunda, dejando atrás una experiencia que su familia ya califica como una auténtica victoria de la fe y la cooperación internacional.

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