
A pocos días de una nueva conmemoración del movimiento Ni Una Menos, los fiscales coordinadores de la Unidad Fiscal CAVIG, Dra. Claudia Ruiz y Dr. Alberto Martínez, brindaron un panorama sobre la situación actual de la violencia de género en San Juan, una problemática que continúa mostrando cifras elevadas y una preocupante persistencia en distintos sectores de la sociedad.
Según explicaron los funcionarios judiciales, durante 2026 la cantidad de intervenciones registradas mantiene una tendencia similar a la de los últimos años, consolidando un crecimiento sostenido desde la creación de CAVIG en 2021.
La fiscal coordinadora Claudia Ruiz señaló que las consultas y asistencias recibidas continúan en niveles altos y recordó que no todas las personas que llegan a la unidad terminan iniciando una causa penal.
«Las cifras que manejamos son similares a las de años anteriores. Desde la creación de CAVIG hubo un crecimiento importante de intervenciones y esa tendencia se mantiene. Sin embargo, no todas las situaciones derivan en una causa penal porque muchas veces se trata de pedidos de protección, asesoramiento o asistencia integral», explicó.

Las lesiones siguen siendo el delito más denunciado
Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es que las lesiones físicas continúan encabezando las estadísticas de denuncias.
Ruiz indicó que prácticamente la mitad de las causas que ingresan a la unidad están relacionadas con agresiones físicas, aunque aclaró que la violencia suele comenzar mucho antes de que aparezcan los golpes.
«La violencia física es la forma más visible de una problemática que generalmente comienza con violencia psicológica, económica o ambiental. Muchas veces la mujer denuncia cuando la situación ya dejó marcas visibles o cuando terceros advierten lo que está ocurriendo», señaló.
La funcionaria explicó que en numerosos casos las víctimas permanecen durante años dentro del denominado «círculo de violencia» y recién buscan ayuda cuando se produce un episodio grave.
Más mujeres se animan a denunciar
Desde la UFI destacaron que existe una mayor conciencia social respecto de la violencia de género y que cada vez más mujeres se acercan a realizar denuncias o consultas.
«Creemos que sí, que hoy las mujeres se animan más a denunciar. También ayuda que los casos se visibilicen y que sepan que existe un sistema de atención permanente», sostuvo Ruiz.
La fiscal recordó que CAVIG funciona las 24 horas durante todo el año y cuenta con fiscales, ayudantes fiscales, médicos y psicólogos disponibles para asistir a las víctimas.
«No todas las personas necesitan una denuncia penal. Muchas veces requieren orientación, medidas de protección o asistencia especializada. Lo importante es que sepan que pueden acercarse y serán escuchadas», agregó.
El consumo de drogas aparece como un factor de riesgo recurrente
Consultada sobre la gravedad de los casos que llegan a la unidad, la Dra. Ruiz afirmó que existe una fuerte presencia de factores que incrementan el riesgo de violencia.
Entre ellos mencionó especialmente el consumo de estupefacientes y la presencia de armas de fuego.
«El consumo de drogas atraviesa muchísimas de nuestras causas. No es la causa de la violencia, pero sí sabemos que aumenta significativamente los factores de riesgo. También trabajamos con protocolos muy estrictos cuando aparecen armas de fuego, hayan sido utilizadas o no en el hecho denunciado», explicó.
Las desobediencias judiciales siguen siendo frecuentes
Por su parte, el fiscal coordinador Alberto Martínez se refirió a otro fenómeno recurrente: el incumplimiento de las medidas judiciales de protección.
Según detalló, son numerosos los casos en los que agresores violan restricciones de acercamiento o prohibiciones de contacto dictadas por la Justicia.
«Hay muchos hechos de desobediencia a órdenes judiciales. Cuando ocurre, intervenimos de inmediato. En algunos casos la causa continúa en el fuero de Familia y en otros avanzamos penalmente por el delito de desobediencia previsto en el artículo 239 del Código Penal», explicó.
Cuando la víctima no quiere continuar
Uno de los desafíos más complejos para la Justicia aparece cuando las víctimas deciden no avanzar con las denuncias.
Martínez reconoció que esta situación ocurre con frecuencia y que muchas mujeres, tras denunciar, luego manifiestan su intención de abandonar el proceso judicial.
«Lamentablemente sucede a diario. Hay víctimas que están profundamente insertas en el círculo de violencia y les cuesta muchísimo sostener la denuncia. Sin embargo, cuando entendemos que existe un interés público comprometido o un riesgo importante, avanzamos igualmente con la investigación», afirmó.
La necesidad de fortalecer la asistencia a las víctimas
Ambos fiscales coincidieron en la importancia de seguir fortaleciendo las herramientas de acompañamiento.
Actualmente, el Ministerio Público Fiscal trabaja en conjunto con la Dirección de Género para brindar asistencia integral, aunque reconocieron que aún existe la necesidad de crear una oficina específica de atención a víctimas dentro del organismo judicial.
«Es una de las políticas que busca impulsar el fiscal general. Necesitamos fortalecer el acompañamiento porque muchas víctimas requieren asistencia psicológica, social y económica para poder sostener las denuncias», señalaron.
A días de un nuevo 3 de junio, fecha emblemática en la lucha contra la violencia de género, las estadísticas muestran que el problema sigue vigente y que el desafío continúa siendo no solo fomentar la denuncia, sino también garantizar la protección y el acompañamiento efectivo de quienes atraviesan situaciones de violencia.

El Centro de Abordaje y Contención de Violencia Intrafamiliar y de Género (CAVIG) presentó su balance estadístico del período enero-mayo de 2026. Con casi 6.700 intervenciones en cinco meses, el documento expone la radiografía de una problemática compleja que exige respuestas institucionales articuladas y permanentes.
El Ministerio Público Fiscal dio a conocer los datos del último informe estadístico elaborado por el CAVIG, una herramienta clave que permite medir el pulso de la demanda judicial y evaluar la eficacia de los mecanismos de contención vigentes en la provincia. Entre enero y mayo de 2026, el organismo registró un total de 6.691 atenciones, un volumen que refleja la persistencia de los conflictos de base intrafamiliar y de género, así como una progresiva confianza de la ciudadanía en las vías de resguardo institucional.
El desagregado de las actuaciones demuestra que la mayor urgencia social radica en la necesidad de guía y resguardo. Los asesoramientos y orientaciones lideraron la demanda con 2.498 intervenciones, seguidos por la confección de 1.545 formularios de protección y la formalización de 1.270 denuncias.
La estadística no define culpabilidades penales ni reemplaza a la investigación, pero funciona como un mapa indispensable para optimizar los recursos del Estado y perfeccionar las capacidades de intervención en un escenario de alta vulnerabilidad.
Radiografía del delito y respuesta operativa
Dentro del universo de las 1.270 denuncias penales formalizadas, el informe arroja una clara prevalencia de las agresiones físicas y las violaciones a las restricciones perimetrales. El podio delictivo se configuró de la siguiente manera:
Lesiones: 610 casos (el delito más frecuente).
Desobediencia a una orden judicial: 259 casos.
Amenazas: 184 casos.
En una escala menor, pero no menos preocupante, se ubicaron causas vinculadas a abusos sexuales, daños, hurtos, robos, violación de domicilio e impedimento de contacto.
Frente a este panorama, la articulación operativa entre los fiscales y la Brigada CAVIG se tradujo en medidas concretas de protección y persecución penal. En lo que va del año se ejecutaron 558 medidas tuitivas (de protección), 269 allanamientos y 76 detenciones, lo que demuestra un esfuerzo por equilibrar la urgencia tutelar de las víctimas con el avance riguroso de las causas judiciales.
Abordaje interdisciplinario las 24 horas
La dinámica de la violencia intrafamiliar suele ser cíclica y sumamente compleja; muestra de ello es el registro de entrevistas, actas de comparecencia y retractaciones que analiza el informe. Esta realidad confirma que el abordaje puramente punitivo es insuficiente si no se sostiene con una mirada interdisciplinaria.
En este sentido, la estructura de CAVIG se mantiene activa bajo un esquema de atención permanente: las 24 horas del día, los 365 días del año. El despliegue combina el trabajo técnico de fiscales, ayudantes fiscales y personal policial, con la contención especializada de profesionales de la psicología, el trabajo social y la medicina. Esta capilaridad permite que el sistema de justicia no solo reciba la denuncia, sino que evalúe el riesgo de manera oportuna y adapte la respuesta institucional a las particularidades de cada víctima.
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