
El 15 de enero de 1944 a las 20:52, San Juan se enfrentó a una tragedia que marcaría su historia para siempre. Un violento terremoto, con una magnitud estimada en 7,4 grados en la escala de ondas superficiales,
arrasó la ciudad en apenas 20 segundos, dejando a su paso devastación, dolor y muerte.

Su epicentro, situado cerca de La Laja, en Albardón, liberó una intensidad máxima de 9 grados en la escala de Mercalli, convirtiéndose en el evento natural más destructivo registrado en Argentina. La catástrofe
cobró la vida de aproximadamente 10.000 personas, con millas de cuerpos que nunca se encontraron. Las familias fueron desmembradas y niños huérfanos quedaron a merced de una legislación que aún carecía de leyes de adopción formales.

La reacción inmediata fue crucial para la supervivencia de los damnificados. El gobierno decretó un toque de queda para frenar los actos de pillaje mientras equipos de rescate y el Ejército trabajaban incansablemente
para remover escombros, retirar cadáveres y establecer calles transitables. Se instalarán campamentos, baños públicos y puestos sanitarios temporales.

La solidaridad floreció desde todos los rincones del país, especialmente desde Mendoza, que abrió las puertas de su flamante Hospital Central para atender heridos, enviando trenes cargados de médicos,
enfermeros y víveres en las horas siguientes al desastre. El apoyo nacional no se hizo esperar: campañas de recaudación impulsadas por el gobierno juntaron más de 38 millones de pesos para la reconstrucción de la provincia.

En los meses posteriores, la Nación fundó el Consejo de Reconstrucción de San Juan, gestionando la construcción de millas de viviendas de emergencia en los barrios suburbanos.
Más allá de las cifras oficiales y los registros históricos, el terremoto de 1944 es recordado como un crudo recordatorio de la vulnerabilidad humana ante la naturaleza, pero también como un testamento
del poder de la resiliencia y el espíritu solidario que permitió a San Juan ponerse de pie, aún en medio del dolor.




FM TODO MUSICA SAN JUAN – ARGENTINA!