
La investigación por el fallecimiento de María Eduarda Rodrigues Freitas (21), arrojó datos escalofriantes. Los tres coordinadores detenidos declararon ante la Policía Civil que no había un responsable asignado para revisar los arneses de seguridad antes de los saltos.
La causa judicial que investiga la trágica muerte de María Eduarda Rodrigues Freitas, la joven de 21 años que perdió la vida tras ser lanzada al vacío desde un puente sin la soga de seguridad amarrada, sumó declaraciones judiciales que generaron un repudio masivo en Brasil. Los tres instructores de la empresa de turismo extremo que permanecen detenidos intentaron ensayar una explicación ante las autoridades, desnudando una alarmante y absoluta falta de profesionalismo en una actividad de alto riesgo.
De acuerdo con lo informado por los matutinos brasileños, los acusados afirmaron de manera unánime ante la Policía Civil que dentro de la empresa de deportes de aventura no existía una persona específicamente encargada de colocar o verificar la cuerda de seguridad antes de cada lanzamiento. Según su versión, las tareas operativas eran «compartidas de forma rotativa» por todo el equipo técnico presente en la plataforma.
Respuestas evasivas ante una tragedia evitable
La justificación de los imputados desató la indignación de los investigadores del caso y de la sociedad, dado que la práctica consistía en arrojar a personas desde una altura superior a los 40 metros. Semejante actividad de turismo aventura exige, por normativas internacionales, protocolos rígidos de doble check e inspecciones rigurosas previas al salto.
Uno de los entrenadores imputados, Luis Felipe Feliciano Egoroff, detalló ante los agentes policiales que el grupo comercializaba la experiencia extrema por un valor estimado de 180 reales por cada salto. Sin embargo, el cinismo de la declaración se expuso cuando los peritos judiciales le preguntaron si él había sido el encargado de instalar los anclajes de seguridad o de efectuar el control final sobre el cuerpo de María Eduarda: su respuesta formal fue que «no lograba recordarlo».
Un vacío argumental idéntico exhibió Maicon Fernandes Cintra, el segundo de los instructores arrestados por las fuerzas policiales. Si bien el técnico reconoció haber formado parte de la revisión general del equipamiento de montaña al inicio de la jornada laboral, admitió que fue incapaz de precisar si supervisó personalmente los mosquetones y las líneas de vida que utilizó la víctima fatal el día del siniestro.
Prisión preventiva para todo el equipo técnico
Para el Ministerio Público y los detectives a cargo de las pesquisas, estas testimonios no hacen más que ratificar la hipótesis principal: una presunta negligencia criminal y una total falta de organización interna. Para la Justicia brasileña, la tragedia se encuadra como un hecho «completamente evitable» que fue provocado por el desprecio a las normas básicas de cuidado.
Frente a la contundencia de los indicios y el riesgo procesal de fuga, el juez de la causa, Paulo Henrique Stahlberg Natal, dictó de manera formal la prisión preventiva para los tres acusados principales: Luis Felipe Feliciano Egoroff, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra. Los tres coordinadores continuarán el proceso penal tras las rejas, imputados provisoriamente por el delito de homicidio con dolo eventual.
Ver esta publicación en Instagram
Nota Relacionada
Tragedia en Brasil: una joven de 21 años murió al saltar en puenting sin la cuerda de seguridad.
FM TODO MUSICA SAN JUAN – ARGENTINA!