La Cámara Federal porteña revocó el sobreseimiento de Osvaldo Sanfelice, histórico socio de Máximo Kirchner, en la causa que investiga la compra del hotel Waldorf, bajo la sospecha de que actuó como supuesto testaferro del ex presidente Néstor Kirchner para blanquear dinero de origen ilícito.

La decisión fue adoptada por los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah, de la Sala II de la Cámara Federal, quienes hicieron lugar a la apelación presentada por la Unidad de Información Financiera (UIF) y consideraron que el cierre de la investigación había sido «prematuro», por lo que ordenaron continuar con la pesquisa.
Sanfelice, considerado una pieza clave en el crecimiento patrimonial de los Kirchner durante la expansión de sus negocios inmobiliarios y hoteleros, permanece hoy procesado únicamente en la causa Hotesur-Los Sauces, elevada a juicio oral junto a Cristina Kirchner, Máximo y Florencia Kirchner, y otros empresarios. También estuvo procesado en una causa por supuesto lavado de dinero a través de su empresa Agosto, e investigado en otras, aunque hasta el momento no ha sufrido mayores consecuencias dentro del entorno kirchnerista.
La investigación por la compra del hotel Waldorf apunta a determinar si Sanfelice adquirió el establecimiento ubicado en Paraguay 450, en el centro porteño, para darle apariencia de legalidad a fondos provenientes de presuntos hechos de corrupción cometidos durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y reinsertarlos en el circuito económico. Previamente, Kirchner había comprado los hoteles Alto Calafate, Los Sauces y La Aldea.
El expediente se inició hace más de una década. Durante la instrucción se investigaron tanto la compra del hotel como su funcionamiento posterior. Una de las hipótesis planteaba que, tras la adquisición, el establecimiento habría servido para canalizar dinero mediante facturación por hospedajes inexistentes a empresas supuestamente vinculadas con maniobras de corrupción.
Sin embargo, un peritaje contable realizado por la Prefectura Naval e incorporado a fines de 2024 descartó esta última hipótesis. El juez federal Daniel Rafecas, entonces, entendió que no existían elementos suficientes para sostener que Sanfelice no hubiera podido justificar la compra con fondos propios y préstamos declarados, entre ellos un crédito otorgado por el empresario de medios Fabián De Sousa, por lo que dictó su sobreseimiento.
No obstante, la Cámara sostuvo que persisten interrogantes centrales sin resolver. En su voto, el juez Irurzun advirtió que el peritaje nunca pudo determinar si el dinero prestado por De Sousa fue efectivamente utilizado para la compra del hotel. Además, señaló que no se investigó el origen de esos fondos, aspecto que consideró indispensable antes de cerrar definitivamente la causa.
«Debe proseguirse la pesquisa respecto de los fondos utilizados por Sanfelice para la adquisición del paquete accionario del Hotel Waldorf», afirmó el camarista.
El fallo recuerda que Sanfelice entregó en diciembre de 2008 una seña de 100.000 dólares para la compra del hotel. En abril de 2009 firmó el boleto de compraventa correspondiente al 88% de las acciones, por un total de 1.750.000 dólares; la operación fue inicialmente realizada «en comisión», es decir, en representación de un tercero cuya identidad nunca fue aclarada.
Posteriormente, Sanfelice adquirió el establecimiento para sí mismo y, entre 2010 y 2014, elevó su participación hasta controlar el 97,74% de las acciones de la sociedad propietaria.
Para el juez de primera instancia, esta circunstancia permitía concluir que la supuesta maniobra para ocultar a los verdaderos compradores no se concretó. Sin embargo, la Cámara consideró que esta explicación no resulta suficiente para descartar la hipótesis de lavado de activos.
«La circunstancia de que Sanfelice haya actuado inicialmente en representación de terceras personas para luego terminar adquiriendo el hotel por sí mismo no descarta la posible configuración de una maniobra de lavado de activos», sostuvo el tribunal al aceptar el principal argumento de la UIF.
Irurzun también vinculó este expediente con el juicio oral por Hotesur-Los Sauces, donde Sanfelice y De Sousa están acusados de integrar una asociación ilícita destinada a reciclar fondos públicos mediante actividades hoteleras e inmobiliarias. En ese contexto, aseguró que no puede descartarse la sospecha sobre el origen del dinero utilizado para la compra del Waldorf.
«La falta de certeza negativa es incompatible con el temperamento adoptado», concluyó al revocar el sobreseimiento.
El juez Farah acompañó la decisión, aunque expresó su preocupación por la demora en la investigación. Señaló que la causa lleva diez años en trámite sin que se haya indagado a ningún imputado y cuestionó la escasa actividad impulsada por la propia UIF durante buena parte del proceso.
No obstante, coincidió en la necesidad de profundizar la investigación sobre el origen de los fondos que utilizó Sanfelice y de confrontar esa información con las declaraciones de De Sousa.
Con esta resolución, el expediente regresará al juzgado federal para continuar la pesquisa y llevar adelante las medidas de prueba pendientes, antes de resolver nuevamente la situación procesal del empresario santacruceño.
FM TODO MUSICA SAN JUAN – ARGENTINA!