
La Scaloneta igualó en el tiempo regular en Kansas City, pero reaccionó con jerarquía en la prórroga. Goles de Alexis Mac Allister, un zapatazo cinematográfico de Julián Álvarez a los 111 minutos y la estocada final de Lautaro Martínez sellaron el 3-1. El miércoles se viene el duelo decisivo en Atlanta.
La mística de la Selección Argentina en las citas mundialistas volvió a escribir una página dorada, no sin antes pasar por el ya clásico sufrimiento que paraliza los corazones de todo un país. En un electrizante encuentro disputado en Kansas City, el combinado nacional batalló hasta las últimas consecuencias para doblegar a una durísima Suiza por 3-1 en el tiempo suplementario. Con este resultado, el campeón del mundo se metió entre los cuatro mejores del planeta y ya palpita una batalla histórica: el clásico ante Inglaterra por las semifinales.
Desde el pitazo inicial, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni salió decidido a imponer las condiciones del juego. Con paciencia y una circulación fluida del balón, la Albiceleste desarticuló el cerrojo táctico de los helvéticos, que venían con el envión anímico alto tras dejar en el camino a Colombia.
Golpes certeros y el suspenso que paralizó al país
El dominio argentino tuvo su justa recompensa gracias a la lucidez de sus volantes. Alexis Mac Allister fue el encargado de romper la paridad con una definición precisa que desató la euforia en las tribunas y trajo la paz táctica al equipo. El control era absoluto, pero la Copa del Mundo no regala certezas.
En el tramo final del partido reglamentario, Suiza arriesgó sus últimas naves, aprovechó un descuido en el retroceso argentino y logró marcar el descuento. El gol europeo llenó de suspenso e incertidumbre el ambiente, forzando una prórroga que puso a prueba la templanza del plantel nacional.
La hora de las fieras: Julián y Lautaro sentenciaron la historia
Cuando las piernas pesaban y el fantasma de los penales sobrevolaba Kansas City, apareció la jerarquía de los atacantes de elite. A los 111 minutos de juego, Julián Álvarez frotó la lámpara y sacó un tremendo remate de media distancia que se clavó en el ángulo, un auténtico golazo para destrabar el destino nacional.
Con Suiza completamente jugada en ataque y buscando de manera desesperada la igualdad que forzara los penales, el ingresado Lautaro Martínez comandó una contra perfecta en los últimos suspiros del suplementario para decretar el 3-1 definitivo. Ahora, el búnker argentino arma las valijas rumbo a Atlanta, donde este miércoles la Albiceleste se medirá ante Inglaterra buscando el boleto para la gran final del mundo.
FM TODO MUSICA SAN JUAN – ARGENTINA!