Chimbas: condenaron a padre e hijo por atacar a tiros y golpes a sus vecinos

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Chimbas: condenaron a padre e hijo por atacar a tiros y golpes a sus vecinos
Imagen descriptiva: Chimbas: condenaron a padre e hijo por atacar a tiros y golpes a sus vecinos

Valentín Thiago Echegaray Delgado y Juan Manuel Echegaray fueron declarados culpables de abuso de armas, lesiones y amenazas en concurso real. El violento episodio ocurrió en el Barrio Tránsito de Oro, donde los atacantes dispararon a quemarropa contra una familia y agredieron salvajemente a varias mujeres, llegando a arrancarle los dientes a una de ellas con la culata de un revólver.

La Justicia sanjuanina dictó una condena ejemplar contra un padre y su hijo tras protagonizar un gravísimo e inusitado raid de violencia urbana en el departamento Chimbas. Valentín Thiago Echegaray Delgado y Juan Manuel Echegaray fueron penalmente condenados por los delitos de portación de arma de fuego sin la debida autorización legal, lesiones y amenazas en concurso real. Los sujetos sembraron el terror en la vía pública utilizando dos armas de fuego distintas con las que atacaron a un grupo familiar.

El sangriento suceso tuvo lugar en las inmediaciones del Barrio Tránsito de Oro, precisamente en la esquina situada frente al domicilio de las víctimas. De acuerdo con las pruebas ventiladas en el legajo judicial, todo comenzó cuando un vecino, acompañado por su madre y su prima, se encontraba conversando cerca de una camioneta Ford Ecosport de color blanco estacionada en la zona. En ese instante, Thiago Echegaray —vestido con una remera azul y amarilla— se aproximó al lugar. A pesar de recibir un saludo cordial, el joven reaccionó de forma hostil: amenazó de muerte al vecino asegurando que buscaría un arma para darle un tiro, y se retiró hacia su propiedad.

«Con la intención de calmar la situación, los damnificados cometieron el error de ir a la casa de los Echegaray para alertar a la madre del agresor. Mientras hablaban en la puerta, observaron a través de una abertura que Thiago envolvía un arma entre trapos, al tiempo que su padre, Manuel Echegaray, gritaba a viva voz que trajeran el armamento antes de entrar a buscar un revólver», indicaron las fuentes del caso.

Emboscada armada en la vereda

Al advertir el peligro extremo, la familia víctima emprendió la retirada a toda velocidad hacia su hogar, pero fueron emboscados en plena calle. Thiago Echegaray salió de forma sorpresiva por un costado de la vivienda y abrió fuego directamente contra los vecinos. Casi en simultáneo, su padre, Manuel Echegaray, irrumpió en la vía pública empuñando un revólver gris de cañón largo y también comenzó a gatillar contra el grupo.

Las tres personas atacadas lograron salvar sus vidas de milagro al refugiarse detrás de la camioneta Ford Ecosport blanca, la cual absorbió los impactos. Pese a la ráfaga de disparos efectuados con dos armas diferentes, los delincuentes no consiguieron herir de bala a los destinatarios, dando paso a una agresión física aún más despiadada cuando otras vecinas salieron a la calle alertadas por los disturbios.

Una brutalidad sin límites contra las mujeres del barrio

El ensañamiento de los Echegaray se trasladó hacia las mujeres de la zona a través de golpes y torturas físicas en plena calzada:

  • Mutilación con la culata: Manuel Echegaray atacó a una de las vecinas golpeándola fuertemente en el rostro con la culata del revólver de cañón largo. El impacto le produjo un profundo corte entre la nariz y el pómulo, abundante sangrado y la pérdida inmediata de dos piezas dentarias.

  • Golpiza en el suelo: A otra mujer que intentó defender a sus familiares, el mismo agresor le propinó un golpe de puño cerrado debajo del ojo izquierdo, para luego tomarla de los cabellos, arrojarla al piso y propinarle patadas en el cuerpo.

  • Amenazas a niños: Una tercera vecina fue apuntada con el cañón del revólver. Al colocarse delante de su hijo para protegerlo, fue empujada y derribada al suelo bajo amenazas de muerte cruzadas. Instantes después, tanto Manuel como Thiago arrinconaron al menor, apuntándole con las armas directamente a la frente y al pecho.

  • Lesiones contusas: Una cuarta mujer sufrió un fuerte traumatismo con hematoma en la zona de la tibia y el peroné de su pierna derecha.

Captura in fraganti dentro de la vivienda

El feroz ataque masivo se interrumpió de forma abrupta cerca de las 15:53 horas con el arribo de varios móviles de la Policía de San Juan. Al notar las sirenas, los dos Echegaray corrieron a esconderse a su domicilio con las armas en las manos, acción que fue advertida en vivo por los uniformados intervinientes.

Tras una rápida persecución dentro de la propiedad, los agentes policiales redujeron a Manuel Echegaray en una de las habitaciones, donde hallaron el revólver gris tirado en el suelo. A su vez, mientras trasladaban a los aprehendidos por el comedor, los efectivos divisaron una pistola de fabricación casera del tipo «tumbera» escondida al lado de un horno eléctrico en la cocina. Personal de Criminalística y peritos balísticos procedieron al secuestro formal de ambos dispositivos bajo los precintos de seguridad N.° 297 y 275, pruebas materiales que terminaron de sepultar la estrategia defensiva de los hoy condenados.

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